La marca personal es una práctica para promocionarte como tu propio producto, aquí dejo unas cuantas razones de por qué es una pésima idea.

Hace tiempo me interesé por el concepto de marca personal, esto fue porque ahora trabajo de forma independiente y busco ampliar mi alcance y de ahí un pensamiento inspirador me dijo “haz tu marca personal ¡será divertido!” Y entonces busqué entender leyendo y hablando con personas que se dedican a ayudar a posicionar a otros como los mejores en lo que saben hacer.

La idea de construir una marca personal sonaba bien… Pero no.

De qué se trata esto

Hay que tener algo de contexto antes de entrar en materia: la marca personal consiste en una serie de prácticas para dar a conocer tus servicios a más clientes o si quieres conectarte con más gente que se dedica a tu mismo oficio.

Todo esto es una tarea que requiere seguimiento y mejoramiento constante, hay contenido que generar: un post que escribir, un video que editar, una fotografía que subir, pero hazlo rápido ¡no hay tiempo que perder!

Estas buenas prácticas implican temas de imagen, lenguaje y hasta actitud, cosas que te harán ver como la persona más idónea para el trabajo que sabes hacer porque tú eres el producto, tú construyes una imagen que es la que vendes, por eso es mejor que seas quien todo lo ve como algo positivo, no existen los problemas sino las oportunidades,  todo es bueno, nunca estás de mal humor, siempre con los ojos en la meta y una sonrisa #Motivación #GoodVibesOnly #Work #Innovation #EntrepreneurLife #EstiloDeVida #SoyFeliz… En este punto empecé a enfermarme.

#WaitASecond

Esta construcción de una imagen de lo mejor que tengo como si fuera inmune a un mal día, a una situación adversa o como si un reto complejo no me lograra frustrar por momentos aunque sea levemente o no me cansara nunca y eso de “irme a dormir con un sueño para despertar con un propósito” (lo vi en Instagram) me pareció algo que se hacía más y más postizo, tanto que me empezó a costar trabajo entender cómo es que más y más gente se da a la tarea de hacer de sí misma un producto y dejando a un lado el hecho de que son personas.

Vi una y otra vez el mismo patrón, casi nada cambia, la misma lluvia de hashtags, las mismas fotos de alguien mirando a ningún lugar pero sonriente o en medio de un mar de papeles con una tablet, celular o un portátil junto a un vaso lleno de capuccino / té / agua / café; las frases de declaración de ese inquebrantable compromiso con el éxito, los mismos captions sobre ser positivos, perseverantes, innovadores, creativos… No quise saber más.

Un día cualquiera vi esto: “Personal branding is probably bullshit”, es el título de un artículo que vi,  habían pasado semanas de haberme distanciado de este asunto, ni siquiera estaba buscando algo al respecto, solo apareció y entonces sentí el impulso de trabajar en un punto de vista que muestra los tres hallazgos que me permiten definir las bases en las que sustento por qué este oficio es una pérdida de tiempo. 

La marca personal es aburrida

Están quienes le llaman disciplina a la rutina de compartir de manera incesante esas fotos, frases, historias, menciones masivas a gente que ni siquiera conoces, esa maldita lluvia de hashtags;  más temprano que tarde verás cómo  todo esto es en últimas una tarea que te consumirá más tiempo del que sabes que no tienes.

Y sabes que es aburrida porque lo que sabes hacer es otra cosa en la que sí quieres trabajar, te mueve y te apasiona ocuparte en tu talento, en tu vocación porque al final del día el producto de tu trabajo, tu habilidad y tu conocimiento es lo que paga las cuentas, no los filtros de Instagram.
 

Es tóxica

El problema más serio que hay con la marca personal es ese peligroso y tóxico argumento que los expertos en el tema citan de manera incansable: “todos somos marcas”… El problema con esto es que es falso.

Esta eterna curaduría de tu propio contenido, ese que debes mostrar invariablemente positivo, feliz y nunca rodeado de malas energías (recuerda: #GoodVibesOnly) me hizo ver lo fácil que se desdibuja la separación entre individuo y marca cuando en realidad no se debe perder de vista; las marcas generan una percepción que en muchos casos no es necesariamente positiva.

Las marcas tienen tanto fieles seguidores como férreos detractores y es que cuando el producto eres tú, el riesgo radica en el asedio, en la adulación constante que conduce al hastío con una sorprendente facilidad; o en la embestida de la desaprobación masiva cuando algo no sale bien, no me veo tolerando la inmanejable presión de cualquiera de estas dos situaciones, de hecho me provoca algo de pánico.

Las personas somos ante todo humanos y experimentamos una cantidad infinita de emociones, alegrías, frustraciones y más cosas a diario, incluso mientras dormimos… Entonces ¿por qué debo trabajar en una versión parcializada de una persona?

Es innecesaria

No imagino ni por error a Lebron James haciéndose famoso y respetado como uno de los mejores deportistas de todos los tiempos en Instagram o Twitter antes de realmente serlo, para ser uno de los mejores en su oficio, él ha refinado su talento con cada entrenamiento, ha aprendido a jugar en equipo y ha aprendido a darlo todo en la cancha para entregar su producto: victorias y trofeos para sus equipos.

Y es que una cantidad peligrosamente creciente de personas se esfuerza enormemente en construir un mercadeo tan agresivo de sí mismas antes de ofrecer algo real que al momento de la verdad muchas cosas pueden y saldrán mal.

Créeme, cometerás errores, incluso haciendo lo que mejor sabes te vas a equivocar, me ha pasado y tal vez un día escriba sobre lo aprendido de esas ocasiones; entonces, en serio, no digas que has ganado algo sin siquiera haber empezado a jugar.

No necesitas una marca personal, nadie la necesita; lo que realmente necesitas es hacer bien tu trabajo y dar lo mejor que tienes;  la calidad de tu trabajo es tu verdadero producto, lo que haces con tus manos, no con tu cuenta de Facebook.

Además, a nadie le importa

He borrado y vuelto a abrir todos y cada uno de mis perfiles y hasta mi cuenta de WhatsApp; he dejado de ir a eventos, charlas convenciones y el mundo sigue girando, vi que al final a nadie le importa.

Si mañana desconectas todas tus redes, la única persona que te llamará a preguntar qué pasó será tu madre, nadie más, seguirás en el mundo, te reto a probar; tampoco pasará nada si expresas una opinión que no encaje con ese impecable récord de fotos y frases sobre lo bello de soñar, perseverar y toda esa cháchara que tanta repulsión me generó.

Creo que lo más importante que pasó fue darme cuenta que los personajes que cuentan con mejor marca personal ni siquiera se preocupan por ello, podría decir que no les importa, ellos dedican cada minuto de cada día a ser los mejores en su campo, no a publicar el tweet con más likes del día.

Para finalizar, te invito a mandar muy lejos la ese infame y enfermizo #GoodVibesOnly con este video, si tienes problemas con el idioma, puedes activar los subtítulos en español. 

#GoodWork #Work #GoodDay #BeHappy #StopIt #FuckThat #PersonalBrandingIsBullshit