Esta es la primera de varias entregas sobre usabilidad para hablar de qué es, en qué consiste y por qué la usabilidad importa a la hora de crear un sitio web o una app y el costo de no tenerla en cuenta cuando diseñas tu sitio o tu app.

La organización internacional de estándares, en su norma ISO 9241-11 define a la usabilidad como el grado al que un producto puede ser utilizado por un determinado grupo de usuarios para alcanzar un objetivo específico con efectividad, eficiencia y satisfacción en un contexto de uso determinado.

Aunque en realidad no hay una escala o medida exacta que determine la usabilidad de un producto, es posible evaluar y validar los componentes o aspectos integrados al concepto mismo de usabilidad; estos componentes son: navegación, familiaridad, consistencia, prevención de errores, retroalimentación, claridad visual y flexibilidad y eficiencia, tal como están descritos en la imagen que sigue.

Imagen que describe los elementos que componen el de usabilidad
Esta imagen muestra de qué se compone la usabilidad.

Evaluar y validar cada uno de estos principios, aporta mucho a la aplicación de buenas prácticas que se traducirán en un usuario feliz y un equipo de trabajo que te ama; ya sea para la construcción de un sitio web o una aplicación móvil, tener estos detalles en cuenta, vas a garantizar la construcción de un producto confiable, sencillo de entender y de utilizar, esto es un paso en el camino correcto para ganarte el amor y la fidelidad de los usuarios.

“Una interfaz es como un chiste. Si tienes que explicarlo, no es tan bueno.”

¿Por qué importa la usabilidad?

Desde que el acceso a la tecnología se ha masificado, ha ganado mucha relevancia diseñar productos teniendo en cuenta al usuario como el ejes principal de lo que se está construyendo.

Suele ser frecuente ver muchos productos digitales centrados en cumplir el objetivo de la aplicación o sitio web que paradójicamente dejan de lado al usuario y sus necesidades, ignoran sus costumbres e incluso sus habilidades tanto físicas como intelectuales.

Perder de vista estos aspectos, da como resultado una mala usabilidad y en consecuencia una mala experiencia de usuario, lo que puede costarte la percepción de tu marca, tu reputación, la lealtad de tus usuarios finales, el cariño de tu jefe, etc.

En algunos casos, una mala usabilidad puede incluso costar vidas; entonces la necesidad de ofrecer un entorno fácil de entender, rápido de asimilar y usar es realmente vital.

Encontrar razones por las que la usabilidad importa resultaría en una ciertamente larga, acá algunas pocas son:

  • Tus usuarios finales, bueno, todos los usuarios son implacables y una mala experiencia te va a asegurar su odio
  • Una interfaz es como un chiste: si tienes que explicarlo, no es tan bueno (viejo probervio de UX designers)
  • Porque en tu equipo de trabajo hay alguien que dice con soberbia “los usuarios se adaptarán”
  • Porque tu jefe dejó el diseño en manos del programador, o peor, lo dejó en manos del pasante

El próximo post será un repaso rápido sobre los principios básicos que componen la usabilidad y algunos métodos para aplicarlos.

¿Aún sin creer que la usabilidad no es tan importante? Aquí una muestra de cómo puede ir tu reunión de avances de producto